Tratamiento
Ortodoncia invisible en Estepa
En Reinadent corregimos la posición de tus dientes con alineadores transparentes, unas férulas hechas a tu medida que apenas se notan. Son cómodas, puedes quitártelas para comer y para lavarte los dientes, y te permiten seguir con tu vida de siempre mientras tu sonrisa se va colocando poco a poco.

Un tratamiento pensado para ti
Cada boca es distinta, así que lo primero es una valoración para ver tu caso y explicarte qué se puede conseguir. A partir de ahí planificamos el movimiento de los dientes paso a paso. Tú vas cambiando de juego de alineadores según las indicaciones y vienes a revisiones para comprobar que todo avanza como toca.
Todo lo que quieres saber sobre la ortodoncia invisible
Aquí resolvemos las dudas más prácticas del día a día con alineadores, desde el estudio inicial hasta la retención, para que decidas con información clara.
Para quién está indicada
Los alineadores funcionan muy bien en apiñamientos leves y moderados, dientes girados, pequeñas separaciones y mordidas que necesitan ajustes finos. También son una buena opción cuando ya llevaste ortodoncia de joven y los dientes se han movido con los años. En casos más complejos, a veces conviene combinar técnicas o valorar brackets. Lo honesto es que no todo se resuelve igual con alineadores, así que en la primera visita Marta estudia tu caso y te dice con claridad si es la vía más adecuada para ti o si hay alternativas que te convienen más.
La valoración y el estudio
Antes de empezar hacemos una valoración en la que Marta revisa cómo muerdes, el estado de las encías y la posición de cada diente. Con esa información se prepara un estudio del caso donde se planifica, paso a paso, cómo se van a mover los dientes hasta la posición final. Es un momento importante porque ahí se decide todo lo demás. Preferimos dedicarle tiempo y explicártelo con calma antes que ir con prisas. Si hay algo que tratar primero, como una caries o las encías, se resuelve antes de poner el primer alineador.
Cómo se planifica el movimiento
Cada alineador mueve los dientes un poco, de forma gradual y controlada, y cuando toca lo cambias por el siguiente de la serie. No se trata de forzar, sino de ir guiando el movimiento en pequeñas etapas para que el proceso sea cómodo y predecible. A veces se colocan unos pequeños relieves del color del diente que ayudan al alineador a hacer movimientos concretos. Marta revisa en cada cita que los dientes van siguiendo lo previsto, y si en algún punto hace falta ajustar algo, se ajusta. El plan es una guía, no una promesa cerrada.
Cuántas horas al día hay que llevarlos
Esta es la clave de que todo funcione. Los alineadores se llevan unas veintidós horas al día, es decir, puestos casi todo el tiempo salvo para comer y para lavarte los dientes. Cuanto más constante seas, mejor avanza el tratamiento y menos sorpresas aparecen en las revisiones. Si los dejas fuera demasiadas horas, los dientes no se mueven como está previsto y todo se alarga. Al principio cuesta cogerle el ritmo, pero en pocos días forma parte de la rutina y casi ni te acuerdas de que los llevas puestos.
Comer y beber con alineadores
Para comer siempre te los quitas, así que no hay alimentos prohibidos y comes exactamente igual que siempre. Puedes beber agua con ellos puestos sin problema. Lo que conviene evitar son las bebidas calientes, que pueden deformar el plástico, y las que tienen color o azúcar, como café, refrescos o vino, porque manchan el alineador y dejan azúcar atrapado contra el diente. Lo ideal es quitártelos, tomar lo que quieras, cepillarte y volver a ponerlos. Guárdalos siempre en su cajita cuando los tengas fuera, que es la forma más fácil de no perderlos.
Higiene y limpieza de los alineadores
Los alineadores se limpian a diario para que se mantengan transparentes y sin olor. Lo más sencillo es enjuagarlos con agua templada, nunca caliente, y cepillarlos con suavidad usando un cepillo aparte. Evita las pastas de dientes abrasivas, porque rayan el plástico y luego se notan más. Antes de volver a ponértelos, lávate bien los dientes para no encerrar restos de comida debajo. Una boca limpia y unos alineadores limpios es la mejor forma de cuidar las encías durante todo el tratamiento. Si ves que cogen color con el tiempo, coméntalo en la revisión.
Las revisiones durante el tratamiento
Durante el tratamiento vienes a vernos cada cierto tiempo para que Marta compruebe que los dientes se mueven según lo planificado y te entregue los siguientes alineadores. Son visitas tranquilas en las que se revisa el encaje, se resuelven dudas y se ajusta lo que haga falta. Cada cuánto vienes depende de cada caso, pero suelen ser citas espaciadas y cómodas. Entre revisiones, tú vas cambiando de alineador en casa según las indicaciones. Si notas que alguno no encaja bien o has perdido uno, avísanos y lo vemos antes de la siguiente cita.
La retención al terminar
Cuando los dientes están en su sitio, el tratamiento no acaba del todo. Los dientes tienen memoria y tienden a volver poco a poco a donde estaban, así que después se coloca una retención para mantener el resultado. Puede ser un alineador transparente que llevas por las noches, un fino alambre pegado por detrás de los dientes o una combinación de ambos, según lo que mejor vaya en tu caso. La retención es la parte que asegura que el esfuerzo de todos estos meses se conserva con el tiempo. Marta te explicará cómo cuidarla y cada cuánto revisarla.
Adolescentes y adultos
Los alineadores gustan mucho a adultos que no quieren que se les note que llevan ortodoncia, sobre todo por trabajo o por imagen. En adolescentes también funcionan bien cuando hay responsabilidad para llevarlos las horas necesarias, porque ahí está el secreto del éxito. Para los más jóvenes valoramos si es el momento adecuado y si el caso encaja con esta técnica. Tanto si tienes veinte años como cincuenta, lo importante es que las encías estén sanas y que haya compromiso con el uso diario. En la valoración vemos juntos si es tu mejor opción.
Quién lleva tu caso
En Reinadent cada tratamiento lo hace quien se dedica a eso. La ortodoncia la lleva Marta Medina Valverde, odontóloga especializada en ortodoncia. Igual que no te opera del corazón el médico de cabecera, aquí tu sonrisa está en manos de alguien que trabaja con esto cada día.
Ventajas de los alineadores transparentes
- Son discretos y apenas se ven al hablar o sonreír.
- Te los quitas para comer, así que no hay alimentos prohibidos.
- Facilitan la higiene, porque cepillas tus dientes con normalidad.
- Suelen resultar cómodos, sin las rozaduras que a veces dan otros sistemas.
Llevamos 28 años en Estepa cuidando la boca de muchas familias de la zona. En el pueblo nos conocen como Reina, y venimos de Lora de Estepa, Pedrera, Gilena, Herrera, Aguadulce, Casariche, La Roda de Andalucía y Badolatosa.
Pide tu valoración
Si llevas tiempo pensando en alinearte los dientes sin que se note, el primer paso es sencillo. Llámanos o escríbenos por WhatsApp al 686 55 16 27 y vemos tu caso con calma.
Preguntas frecuentes
¿Se notan los alineadores?
Son transparentes y se ajustan a los dientes, así que en el día a día pasan muy desapercibidos.
¿Me los puedo quitar?
Sí. Te los quitas para comer y para la higiene. El resto del día conviene llevarlos puestos para que el tratamiento avance.
¿Duele?
Al cambiar de alineador puedes notar algo de presión los primeros días. Es una sensación pasajera y señal de que los dientes se están moviendo.
¿Cuánto dura el tratamiento?
Depende de cada caso. En la valoración Marta te dará una idea del tiempo según lo que haya que corregir.
¿Sirve para cualquier persona?
Van bien en muchos casos, aunque no en todos. Por eso valoramos tu boca antes de recomendártelos.


